Hay noches en las que dormir se convierte en algo imposible,
sabes que si te atreves a cerrar los ojos, miles de demonios cobrarán vida en tu cabeza y te torturarán con palabras que ya conoces muy bien, palabras que llevas desafiando desde que dichos demonios hicieron de tu mente su casa.
No es fácil echarlos, a veces parece que ya no están, pero luego vuelven y siempre vuelven más fuertes de lo que eran antes. Intentas hacerles desaparecer, lo intentas todo, pero nada funciona, y te empiezas a preguntar si no tendrán razón ellos: si no estarás mejor muerto.
Pero hay días en los que ellos no están, días en los que te sientes vivo, ¿verdad?
Hay días en los que deseas que el sol nunca se ponga, pero no por miedo a los monstruos que viven dentro de ti, sino porque disfrutas de tu vida. Ya sea con amigos, o tú solo, haciendo cualquier cosa que te haga feliz y te llene por dentro, conoces esa sensación de estar lleno de vida.
Hay noches en las que estás vacío, no tienes nada dentro, y esa sensación se ha convertido en una memoria lejana que lejos de hacerte feliz, te arrastra más y más al borde del abismo.
Pero no eres tú el que está en control de esas noches, te miras al espejo y ves a alguien que es el reflejo de un ser humano que no reconoces. Tú no eres eso, tú no eres ojos rojos y lágrimas que duelen, no eres el temblor de tus manos, no eres ese segundo de duda cuando sales al balcón, no eres el sentimiento de culpa, no eres un alma perdida esperando el final.
No eres nada de eso. Eres tú, derrotado ante el espejo, sí, pero eres tú y estás vivo. Tus ojos volverán a brillar con el fuego que llevas dentro, volverás a reír, volverás a sentir la vida correr por tus venas. Puedes darle un puñetazo al cristal y destrozar tu reflejo, puedes salir a la calle y gritar que sigues aquí. Quizás la mayoría no entienda qué quieres decir, pero te prometo que yo sí lo haré, y gritaré contigo porque somos más fuertes que ellos, porque somos guerreros en una lucha que nadie más ve, porque luchamos día a día contra nuestra propia mente.
No es más que una batalla contra nosotros mismos, a vida o muerte, y todos sabemos cuál tenemos que elegir. Así que, no hagas caso a tu reflejo, elige seguir luchando para poder vivir de nuevo, y sobre todo, estad orgullosos de vosotros mismo por seguir vivos.
Cada noche que conseguimos dormir y callar a nuestros demonios es una noche en la que hemos ganado, no te rindas ahora que has pasado tantos años luchando en esta guerra, cuando queda tan poco para ganarla.
jueves, 14 de abril de 2016
martes, 12 de abril de 2016
lluvia.
Ayer alguien me preguntó por ti, fue una de esas personas que tú conocías, esa gente que me miraba sólo porque iba a tu lado, y no supe qué decir ya que ellos no sabían que tú...
Nunca supe qué contestar cuando me preguntaban por ti, y eso todavía no ha cambiado. Han salido nubes negras en este cielo de abril y espero que ellas me hagan olvidarme de todo. Noto la lluvia sobre mí pero siempre llueve más dentro de mi alma, quizás por eso no me molesta andar bajo el agua. Dejaste un vacío que ni siquiera la humedad puede ocupar, y siento cómo se escapa mi vida en cada paso que doy sin rumbo por una ciudad que me susurra tu nombre en cada esquina. A veces el viento me dice que sigues aquí, me acaricia la espalda en tu ausencia, me provoca escalofríos, y me revuelve el pelo como tus manos solían hacerlo. No es fácil seguir así, pero supongo que no queda otra ahora que no estás, ahora que sé que nunca vas a regresar. Los días pasan y sigo mirando el reloj esperando que vuelvas, sigo mirando por la ventana con la esperanza de ver tu cara reflejada en el cristal, sigo esperando que vuelvas a por mí, preguntándome por qué te fuiste y me dejaste aquí. Pero lo único que hay en mi ventana son gotas de lluvia, y lo único que volverá a por mí será la tristeza si no dejo de pensar en ti.
Siempre me pareció bonito ver el atardecer, pero ahora sólo me recuerda a esas tardes en las que paseábamos juntos dejando que la noche, poco a poco, se apoderase de nosotros. Y hasta el más bonito de los amaneceres está vacío si tú no ocupas el espacio al otro lado de mi cama para verlo conmigo. Las cosas que antes me llenaban de vida no hacen sino retrasarme en mi búsqueda por darle un fin, y es que no queda nada, nada, que me haga tener fe en mí, no hay nadie capaz de sacarme de aquí y sé que tengo que ser yo, pero tú ya no existes... y yo no existo sin ti.
Nunca supe qué contestar cuando me preguntaban por ti, y eso todavía no ha cambiado. Han salido nubes negras en este cielo de abril y espero que ellas me hagan olvidarme de todo. Noto la lluvia sobre mí pero siempre llueve más dentro de mi alma, quizás por eso no me molesta andar bajo el agua. Dejaste un vacío que ni siquiera la humedad puede ocupar, y siento cómo se escapa mi vida en cada paso que doy sin rumbo por una ciudad que me susurra tu nombre en cada esquina. A veces el viento me dice que sigues aquí, me acaricia la espalda en tu ausencia, me provoca escalofríos, y me revuelve el pelo como tus manos solían hacerlo. No es fácil seguir así, pero supongo que no queda otra ahora que no estás, ahora que sé que nunca vas a regresar. Los días pasan y sigo mirando el reloj esperando que vuelvas, sigo mirando por la ventana con la esperanza de ver tu cara reflejada en el cristal, sigo esperando que vuelvas a por mí, preguntándome por qué te fuiste y me dejaste aquí. Pero lo único que hay en mi ventana son gotas de lluvia, y lo único que volverá a por mí será la tristeza si no dejo de pensar en ti.
Siempre me pareció bonito ver el atardecer, pero ahora sólo me recuerda a esas tardes en las que paseábamos juntos dejando que la noche, poco a poco, se apoderase de nosotros. Y hasta el más bonito de los amaneceres está vacío si tú no ocupas el espacio al otro lado de mi cama para verlo conmigo. Las cosas que antes me llenaban de vida no hacen sino retrasarme en mi búsqueda por darle un fin, y es que no queda nada, nada, que me haga tener fe en mí, no hay nadie capaz de sacarme de aquí y sé que tengo que ser yo, pero tú ya no existes... y yo no existo sin ti.
Presentación.
Probablemente si estás aquí es porque he puesto un link en Twitter que te ha traído, por tanto no creo que sea necesario que me presente porque ya me conoces, pero por si acaso, mi nombre es Noelia. Eso es todo lo que me parece importante que sepáis sobre mí, el resto lo conoceréis a través de lo que escriba.
La idea de este blog es publicar relatos, intentos de poesía, y cualquier cosa que se me venga a la cabeza, cosas que escribo y que me gustaría compartir con el mundo sólo porque sí. A veces daré mi opinión sobre algunos temas que me interesan y todo lo que escriba estará bajo mi punto de vista, no tenéis por qué estar de acuerdo, no todos compartimos los mismos ideales, pero creo que siempre es interesante leer lo que alguien tiene que decir sobre un tema en particular así que... espero que me leáis y, sobre todo, que disfrutéis haciéndolo.
La idea de este blog es publicar relatos, intentos de poesía, y cualquier cosa que se me venga a la cabeza, cosas que escribo y que me gustaría compartir con el mundo sólo porque sí. A veces daré mi opinión sobre algunos temas que me interesan y todo lo que escriba estará bajo mi punto de vista, no tenéis por qué estar de acuerdo, no todos compartimos los mismos ideales, pero creo que siempre es interesante leer lo que alguien tiene que decir sobre un tema en particular así que... espero que me leáis y, sobre todo, que disfrutéis haciéndolo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)