lunes, 7 de agosto de 2017

Quizás.



Quizás nada vuelva a llenarme por completo,
quizás el problema sea que no puedo avanzar
por puro miedo a que no seas tú quien me espere.
Cómo hacerlo, si no me imagino entregándome, dando todo lo que soy,
a alguien que no seas tú, si no imagino mi cuerpo en otras manos,
si eres tú la única persona a la que confiaría mi piel, razón de fe,
si quizá es cierto que al final eres tú a quien pertenece mi ser.
Ojalá pudiese olvidarte por un momento y recalibrar
la visión de estos días, volver a tomar el control de mi vida, poderme entregar
a desconocidos que nunca volveré a mirar, y que no me cueste tanto saberte imposible,
aunque olvidarte siga siendo una imposibilidad.
Pero nunca soy capaz de hacerlo,
nunca logro consumar la huida y siempre vuelvo,
y aunque cada experiencia me aleje de ti permanece siempre el sueño;
esta imagen hecha de mentiras y recuerdos.
Te pediría salir de mi mente, pero no estoy en posición de pedirte nada;
quizás te guste saber que tienes mi poder,
a mí me gustaría que lo pudieses devolver.
Quizás lo hayas intentado alguna vez,
pero una vez probado el néctar está la sed
y como yo también lo he vivido no puedo culparte,
de hecho, ya ni siquiera intento echarte.
Ya ves, excepto yo, quizás al final todo acabe bien.