Aún me miento pensando que te
quiero,
Pero lo cierto es que miro
y no sé
Si eres tú de verdad o es
tu reflejo,
Si de verdad eres tú y te
quiero ver.
Prosigo andando por campos
desiertos
Sin más escolta que esta de
mi sombra,
Que me aleja de todos mis
recuerdos
Y me lleva adonde nadie te
nombra.
Poco a poco estos campos se
transforman,
El verde ilumina, crecen
las flores,
Sólo escucho las distantes
alondras;
Tú ya no existes entre
estos rincones.
Cierto, a veces evoco tu
memoria,
A veces, incluso, esta me
hace daño
Y los prados pierden toda
su gloria,
Pero ya no son nunca los de
antaño.
Porque este es mi mundo y
en él no existes,
Porque este es mi mundo, y tú lo perdiste.